Al morir Lenin
Un soldado de la guardia, según se cuenta,
Dijo a sus camaradas: Yo no quería
Creerlo. Fui donde el estaba
Y grite al oido: “¡Ilich,
Ahí vienen los explotadores!”. No se movió. Ahora
Sé que ha muerto.
Si un hombre bueno quiere irse,
¿Con qué se le puede detener?
Dile para qué es útil.
Eso lo detiene.
¿Que podía detener a Lenin?
El soldado pensó:
Si escucha que los explotadores vienen,
Puede que esté solo enfermo y se levante.
Quizás venga con muletas.
Quizás haga que lo traigan
Pero se levantará y vendrá
Para luchar contra los explotadores
El soldado sabía que Lenin
Había peleado toda su vida
Contra los explotadores
Cuando terminaron de tomar por asalto
El Palacio de Invierno, el soldado
Quiso regresar a su hogar, porque allí
Ya se habían repartido las tierras de los
Propietarios.
Entonces Lenin le dijo: ¡Quédate!
Todavía hay explotadores.
Y mientras haya explotación
Hay que luchar contra ella.
Mientras tu existas,
Tienes que luchar contra ella.
Los débiles no luchan. Los que son un poco más
Fuertes
Quizás luchan una hora.
Los que son todavía más fuertes, luchan muchos
Años. Pero
Los más fuertes de todos luchan toda su vida. Estos
Son los imprescindibles.
Bertolt Brecht (1935)
