Comencé hace algún tiempo a leer un prólogo explicativo de cierta antología poética de un reconocido poeta español, aún vivo. Obviamente no se trata de una figura literaria de primer nivel (para eso, desgraciadamente y salvo muy contadas excepciones, hay que morirse primero, aparte de otras cosas) ni por algunos poemas que leí, parece ser un poeta de mi devoción especialmente. Esa antología fue simplemente un regalo de otra persona.
En dicho prólogo se denunciaba a los "poetas basura" o "juntapalabras" y se criticaba el daño que, según este autor, habían hecho las vanguardias del siglo XX al arte literario en general.
Decía nuestro autor que hoy día cualquiera podía considerarse "poeta" inventando un par de metáforas y llorando, explícitamente o en textos sin aparente sentido, sus penas de amor, de desamor o sus incapacidades sociales.
Mientras, para ser considerado poeta de verdad, es decir, académicamente, el poeta debe crear un "universo poético personal", con sentido y de largo recorrido.
- El título de esta reflexión es suficientemente explícito acerca de mi opinión sobre este asunto y no pienso extenderme mas. YO NO SOY POETA.
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